anécdota

yo tengo una tía llamada maría rosa; la llamamos rosa.

en la oficina, aparte de encargarme del papeleo y de intentar despejar las dudas de los clientes que se personan allí, principalmente me encargo de atender las llamadas telefónicas. cuando un cliente tiene que llamar en más de una ocasión, es bastante común que éste te pregunte tu nombre para que, en caso de que sea tu compañero -compañera, en mi caso- quien descuelgue el teléfono la próxima vez, la llamada sea redirigida a ti, que se supone que ya sabes de qué va el tema.


— seguros ******** *********, buenos días.
— ¿iván?
— sí, dígame.
— ¿eres el iván?
— sí, digame.
— ¿iván?
— sí, soy yo. dígame.
— no puede ser... ésa no es tu voz.
— ...¿perdone?
— ¿en serio eres el iván?
— sí, yo soy iván. ¿quién es usted?
— ¡soy la tita rosa!
— ...¿¡tita rosa!?
— ¡sí!
— no puede ser... ésa tampoco es tu voz.
— ay, yo creo que me he equivocado de número, eh...
— a ver... ¿estás llamando a seguros ******** *********?
— no, estoy llamando a mi sobrino iván...
— qué fuerte, ¿no? es que yo también tengo una tía llamada rosa (risas).
— (risas) ¡pues ya es casualidad, niño!
— y que lo digas (risas).
— bueno, pues nada, iván, perdona. debo de haber marcado mal el número.
— no se preocupe, al menos ha sido divertido (risas).
— (risas) sí... que vaya bien, encantada.
— encantado, buenos días.


me encantaría conocer a iván y a su tita rosa.

3 comentarios:

Miya | 12/8/09 17:58

Jajajajajaja!!! Ay pero que bueno xDDDDDDD

e-hime | 13/8/09 12:56

Desde luego para recordar :)

MeliSa | 13/8/09 16:02

Tita Rosa! Que alegria oir tu voz!!! jajajaaja